pero hubo mucho ruido, como cuando una no quiere que lo halla.
luego llegaron peter y pin y les contaron sus inquietudes.
escucharon dos fuertes golpes como si dentro de la casa se hubieran cerrado bruscamente las puertas.
El señor van daan no sabia de lo ocurrido, ya se había acostado, de modo que se hicieron al rededor de el y le susurraron las sospechas que tenían el señor van daan estaba muy enfermo y cada vez tocia mas fuerte a Ana y a la señora Van Daan les causaba mucho miedo, pero a alguien se le ocurrió darle codeína, y la tos se le pasó enseguida .
pensaron que los ladrones, al oír pasos en la casa que por lo demás estaba tan silencioso se habrían ido.
El señor van daan se levanto y siguió al papa de Ana escaleras abajo, con peter detrás, que iba armado con un gran martillo. las mujeres se quedaron esperando con gran ansiedad. después llegaron los hombres diciendo que en toda la casa reinaba la calma. convinieron en que no dejarían correr el agua, ni tirarían de la cadena,pero como el susto les había trastocado el estomago, no se pueden imaginar el aroma que había en el retrete cuando fueron uno tras otro a depositar sus necesidades.
El señor van daan se levanto y siguió al papa de Ana escaleras abajo, con peter detrás, que iba armado con un gran martillo. las mujeres se quedaron esperando con gran ansiedad. después llegaron los hombres diciendo que en toda la casa reinaba la calma. convinieron en que no dejarían correr el agua, ni tirarían de la cadena,pero como el susto les había trastocado el estomago, no se pueden imaginar el aroma que había en el retrete cuando fueron uno tras otro a depositar sus necesidades.
lo cierto es que era de noche y no sabían a qué atenerse , aunque por otro lado ya estaban mas tranquilos porque desde las 8 y cuarto aproximadamente hora en que el ladrón había entrado a la casa, hasta las 10 y media no habían oído mas ruido. lo analizaron bien hasta que se fijaron de que un ladrón hubiera forzado una puerta a una hora tan temprana, cuando todabia podía haber gente andando por la calle.
pensaron en que el jefe de almacén de los vecinos, la compañía keg, aún estuviera trabajando. pensaron que en momentos de agitación la imaginación suele jugar un papel muy importante.
se acostaron pero ninguno podía dormir, estuvieron despiertas mucho tiempo
por la mañana los hombres bajaron, y se dieron de cuenta de que no había ningún peligro.
POSDATA: el retrete estaba esta mañana atascado, y el papa de Ana ha tenido que sacar de la taza con un palo todas las recetas de fresa (nuestro actual papel higiénico) junto con unos cuantos kilos de caca. El palo luego lo quemaron.


